HABLEMOS DEL TRAUMA
Viene en todo tipo de formas y tamaños. A veces lo es, cegadoramente obvio. En otras ocasiones se esconde en nuestro corazón. ¿Puede identificarse con alguno de estos signos reveladores?:
- ¿Los ruidos fuertes o repentinos te causan miedo?
- ¿Pueden ciertos nombres que aparecen en tu teléfono generar ansiedad
- ¿No te gustan los abrazos, las multitudes, las autopistas o hacer llamadas telefónicas? ¿Te sientes incómodo en citas médicas?
- ¿Tienes una mecha corta, risas nerviosas o tal vez eres tímido?
- ¿Eres un pasajero o conductor ansioso?
- ¿Te sientes desapegado de tus emociones o incluso entumecido?
- ¿Te sientes nervioso con cierto tipo de personas?
Esto no es sólo un libro, es un espejo interior. Mientras lees, el Espíritu Santo hará brillar su luz en tu precioso corazón. Él sanará las heridas ocultas que te han estado frenando y te llevará a un maravilloso viaje de paz y libertad.





